Foto: Desde la izquierda, el doctor Carlos R. Conde González, rector del Conservatorio de Música de Puerto Rico; Luis J.Cruz, presidente de la Fundación de Cine de Puerto Rico; y el doctor Raymond Torres Santos, compositor y ex rector del CMPR, durante la inauguración de Cinefiesta, el pasado domingo.

Este domingo nuestra institución abrió oficialmente sus puertas para acoger por segundo año consecutivo a Cinefiesta, proyecto orquestado por la Fundación de Cine de Puerto Rico, Inc. que durante esta semana celebra su décimo segunda edición, con el teatro Bertita y Guillermo Martínez como sede.

Al dar la bienvenida al evento durante la noche inaugural, nuestro rector, doctor Carlos R. Conde González, destacó la entrañable y perpetua relación del llamado Séptimo Arte y la música, desde los albores mismos de aquél, cuando era mudo y ésta su cauce, hasta nuestra modernidad, cuando las bandas sonoras continúan siendo parte de la ecuación de casi cualquier propuesta fílmica.

“Desde sus inicios el cine usaba la música como vehículo de comunicación”, aseveró el doctor Conde. “Para nosotros en el Conservatorio de Música de Puerto Rico, la Universidad Musical de Puerto Rico, es un honor y una gran alegría que Cinefiesta sea parte de nosotros. Bienvenidos, esta es su casa”.

Con una oferta de 75 cortometrajes de 33 países, entre ellos 12 de nuestro país, Cinefiesta rindió tributo en su inauguración al maestro Marcos Zurinaga, quien hace casi tres décadas abrió para Puerto Rico las puertas de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas con su largometraje “La Gran Fiesta”, en cuyo elenco estuvo la primera actriz Cordelia González, quien fue la maestra de ceremonias y tuvo elocuentes palabras de elogio para Zurinaga y para los organizadores de este proyecto, en especial Luis J. Cruz, presidente de la Fundación.

Zurinaga agradeció el homenaje y se preguntó retóricamente si había valido la pena tanto sacrificio y haber consagrado las últimas tres décadas de su vida a cultivar esa pasión por hacer cine que lo acompaña desde la adolescencia. “A los 19 años tomé la decisión más importante de mi vida: dedicarme a hacer cine. Cuando les dije eso a mi familia y a mis amigos, me dijeron que estaba loco, que era imposible, que en Puerto Rico no se hacía cine”, recordó. “Ha sido un viaje intenso, con altas y bajas, con frustraciones y satisfacciones, más las primeras que las segundas, pero consciente de que ese es el precio que hay que pagar”.

El director que ha cincelado una esplendorosa trayectoria, no solo en el cine sino también en el mundo de la publicidad, puso de relieve lo fundamental que ha sido el apoyo y el amor de su familia en la aventura de cumplir su sueño. “Han sido más de treinta años de mucha paciencia y tolerancia, en especial de parte de mi esposa y mis hijos… cada vez que ganaba algo de dinero en publicidad, lo metía en hacer cine, así que en casa nunca hubo botes ni apartamentos”.

Al final, Marcos reitero la pregunta: ¿valió la pena tanto sacrificio? “No puedo contestarla ahora, porque aún me quedan 20 años más ¡y no es amenaza!”, apostilló. “Tengo muchas ilusiones que quiero satisfacer… como dijo Raúl Juliá en ‘La Gran Fiesta’, según palabras de Ana Lydia Vega, lo imposible no es boricua”.

Cinefiesta se celebrará hasta el domingo próximo. Para el programa completo con la oferta y horarios, visite www.thefilmfoundation.org.

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Categoría(s): Noticias